El peso colombiano protagonizó una de las mayores recuperaciones entre las monedas emergentes durante 2026. En julio, la divisa se apreció 9,84 % frente al dólar, el mayor avance mensual registrado entre las principales monedas del mundo, según datos citados por Bloomberg Línea.
La tendencia continuó durante buena parte del año. Para agosto, el peso acumulaba una apreciación cercana al 18 % frente al dólar y se encontraba en niveles que no se veían desde hacía casi ocho años. El Banco de la República también ha reconocido que la moneda ha mostrado un comportamiento especialmente fuerte frente a sus pares regionales.
El dólar perdió fuerza
Uno de los principales factores detrás del movimiento fue la debilidad internacional del dólar. Durante varios meses de 2026, los mercados comenzaron a anticipar condiciones monetarias menos restrictivas en Estados Unidos, lo que redujo el atractivo relativo de mantener inversiones denominadas en dólares.
Esa situación favoreció a varias monedas latinoamericanas, pero el peso colombiano destacó especialmente. En julio, mientras el dólar perdía impulso, el peso registró una subida de 9,84 %, convirtiéndose en la divisa con mayor apreciación mensual.
Las altas tasas de interés atrajeron capital
Otro elemento clave fue el elevado nivel de las tasas de interés colombianas. La diferencia entre los rendimientos ofrecidos en Colombia y los de Estados Unidos hizo que los activos denominados en pesos resultaran atractivos para determinados inversionistas internacionales.
Este fenómeno se conoce como carry trade: los inversionistas buscan financiarse en monedas con menores tasas para colocar el dinero en activos de países donde los rendimientos son mayores. En el caso colombiano, el diferencial de tasas llegó a unos 8,4 puntos porcentuales frente a Estados Unidos a comienzos de agosto, según un análisis de ING citado por Bloomberg Línea.
Cuando estos flujos aumentan, crece la demanda de pesos para comprar bonos y otros activos colombianos. Si al mismo tiempo el peso se aprecia, el inversionista puede obtener tanto el rendimiento de la inversión como una ganancia adicional por el movimiento de la moneda.
El petróleo también ayudó
Colombia es un importante exportador de petróleo y los precios internacionales del crudo también influyeron en el comportamiento del peso. Un petróleo más caro puede aumentar el ingreso de dólares que recibe el país por sus exportaciones, fortaleciendo la oferta de divisas en el mercado local.
El propio Banco de la República señaló que la apreciación del peso durante el segundo trimestre estuvo respaldada, entre otros factores, por el aumento de los precios del petróleo y por los diferenciales de tasas de interés.
Las remesas se sumaron al flujo de dólares
Las remesas enviadas por colombianos desde el exterior también han contribuido a aumentar la entrada de dólares al país. Este flujo representa una fuente importante de divisas y se sumó a otros factores que favorecieron la apreciación del peso durante 2026.
La combinación de remesas, inversión extranjera, ingresos relacionados con materias primas y movimientos financieros internacionales aumentó la disponibilidad de dólares en el mercado colombiano, presionando a la baja el precio de la divisa estadounidense.
¿Puede mantenerse la fortaleza del peso?
El comportamiento de la moneda dependerá de factores que pueden cambiar rápidamente: las decisiones de la Reserva Federal, los precios del petróleo, los flujos de capital, las tasas de interés colombianas y las condiciones fiscales del país.
El Banco de la República ha advertido que tiene un margen limitado para contrarrestar directamente la apreciación. Su gerente, Leonardo Villar, señaló en agosto que gran parte de la fortaleza del peso frente al dólar estaba relacionada con factores externos y con el amplio déficit fiscal colombiano.
Por ahora, el peso colombiano se mantiene como una de las divisas con mejor desempeño de 2026. Su fortaleza es el resultado de una combinación poco habitual: un dólar más débil, tasas de interés elevadas, precios favorables de algunas materias primas, mayores flujos de dólares y un mayor interés de inversionistas por los activos colombianos.

