A principios de 2026, la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA) y la organización Dogs Trust rescataron a más de 250 perros de una vivienda en Inglaterra donde vivían en condiciones de hacinamiento extremo.La mayoría eran cruces de caniche (conocidos como “doodles”), una raza mestiza que ha ganado gran popularidad en los últimos años. Los animales fueron encontrados en una sala de estar abarrotada, con pelaje enmarañado, costras y signos evidentes de negligencia, según imágenes verificadas por la RSPCA.La organización explicó que el número de perros “creció rápidamente y fuera de control” debido a “circunstancias familiares difíciles” de los propietarios. Por esa razón, la RSPCA decidió no emprender acciones legales contra ellos, alegando su “extrema vulnerabilidad”.
Recuperación “sorprendente”
A pesar de las malas condiciones iniciales, la recuperación de los perros ha sido notable. Lee Hopgood, superintendente de operaciones de la RSPCA en el norte de Inglaterra, afirmó que “sorprendentemente, los perros están bien y están creciendo realmente muy bien”.
- 87 perros quedaron bajo el cuidado directo de la RSPCA.
- El resto fue trasladado a Dogs Trust, donde recibieron atención veterinaria, tratamiento para el pelaje y apoyo conductual.
El caso de Boone
Uno de los perros rescatados, llamado Boone, fue adoptado por Dermot Murphy, ex inspector de la RSPCA. Boone llegó muy delgado, con irritaciones en orejas y ojos, y sin experiencia previa con correa ni con el mundo exterior.“Era una especie de sobrecarga sensorial”, explicó Murphy. Al principio tenía que ser cargado para subir y bajar del coche, y se clavaba en el suelo cuando le ponían la correa. Hoy, Boone corre sin correa, juega con pelotas y se ha integrado plenamente a su nueva familia.
Un problema en aumento
La RSPCA ha señalado que los casos de acumulación de animales (hoarding) están aumentando en Inglaterra y Gales. Desde 2021, este tipo de incidentes ha crecido un 70%.Estos casos suelen estar relacionados con problemas de salud mental de los propietarios, la crisis del costo de vida o malas prácticas de criadores irresponsables.La imagen de los perros hacinados en la sala de estar, que circuló ampliamente, fue verificada por la RSPCA como auténtica, desmintiendo rumores de que había sido generada por inteligencia artificial.

