Cuando la región parecía respirar aliviada tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, Israel lanzó este miércoles 8 de abril de 2026 una intensa oleada de ataques aéreos sobre Líbano.En solo 10 minutos, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) alcanzaron más de 100 objetivos, que describieron como centros de mando y emplazamientos militares de Hezbolá. Los bombardeos se concentraron en los suburbios sur de Beirut, el sur del país y el valle de la Becá.Según el Ministerio de Salud libanés, los ataques dejaron al menos más de 300 muertos y 1.150 heridos. Otras fuentes elevan la cifra de fallecidos a 254 y los heridos a más de 1.100, con decenas de personas aún desaparecidas bajo los escombros.
Reacciones y posiciones enfrentadas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, justificó la operación afirmando que el alto el fuego con Irán no incluye el conflicto en Líbano. “Seguimos golpeándolos con fuerza”, declaró, y añadió que Israel está preparado para reanudar los ataques contra Irán “si es necesario”.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, coincidió en que se trata de “un conflicto aparte” contra Hezbolá y que “no fueron incluidos en el acuerdo”.Irán condenó los ataques como una “flagrante violación” del alto el fuego y advirtió que esto podría hacer “inútiles” las negociaciones. El ministro de Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, señaló que Washington “debe elegir: alto el fuego o guerra continuada a través de Israel. No puede tener ambas cosas”.
Impacto humanitario y social en Líbano
Los hospitales libaneses quedaron desbordados. Safa Bleik, enfermera de Médicos Sin Fronteras en el Hospital Rafik Hariri de Beirut, describió la llegada de pacientes con graves traumatismos, fragmentos de metal y escombros incrustados, muchos de ellos inconscientes.Más de 1.700 personas han muerto en Líbano desde que Israel intensificó su campaña contra Hezbolá a principios de marzo. Más de 1,2 millones de personas (uno de cada cinco habitantes) han sido desplazadas.El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó los ataques de “masacre”. En las calles de Beirut se respiraba luto y consternación, con residentes expresando su frustración: “¿Qué debe hacer la gente? No podemos hacer nada”.
Contexto del conflicto
La guerra entre Israel y Hezbolá se intensificó cuando el grupo chiita lanzó cohetes en respuesta a ataques israelíes y al asesinato del líder supremo iraní. Israel busca crear una “zona de seguridad” en el sur de Líbano para destruir la infraestructura militar de Hezbolá.A pesar de las críticas internas y externas, Netanyahu reafirmó que Israel continuará atacando “donde sea necesario” hasta restablecer la seguridad en su frontera norte, y ordenó iniciar negociaciones directas con el gobierno libanés.

