La oposición húngara ha logrado una victoria abrumadora en las elecciones parlamentarias celebradas este viernes 10 de abril de 2026, poniendo fin a 16 años de gobierno ininterrumpido de Viktor Orbán y su partido Fidesz.Orbán reconoció su derrota en un mensaje a sus seguidores y admitió que el poder cambiará de manos. “Ya no tenemos el peso de gobernar el país, así que tenemos que reconstruir nuestras comunidades”, declaró.El candidato ganador y próximo primer ministro será Peter Magyar, líder del partido Tisza, de centro-derecha. Magyar, quien abandonó Fidesz hace dos años denunciando la corrupción institucionalizada, recibió una llamada de felicitación del propio Orbán.Según los resultados provisionales con el 81,49% de los votos escrutados, Tisza obtendría 137 escaños, superando los 133 necesarios para lograr una mayoría de dos tercios en el Parlamento. Esto le permitiría reformar la Constitución y desmantelar el control que Fidesz ha ejercido durante más de una década sobre las instituciones del Estado.
Contexto político y repercusiones
Viktor Orbán ha sido uno de los líderes europeos más controvertidos de las últimas décadas. Su cercanía al presidente ruso Vladímir Putin y al estadounidense Donald Trump generó constantes tensiones con la Unión Europea, donde Hungría bloqueó frecuentemente iniciativas contra Rusia y fue acusada de violar el estado de derecho.Peter Magyar, de 43 años, logró capitalizar el descontento de gran parte de la población con la corrupción, el control de los medios y las instituciones por parte de Fidesz. Su movimiento, fundado hace apenas dos años, ha conseguido lo que muchos consideraban imposible: derrotar al sistema político construido por Orbán.El corresponsal de la BBC en Europa Central, Nick Thorpe, calificó la victoria como “asombrosa” y un “serio revés para los nacionalpopulistas no solo en Hungría sino en toda Europa”.
El reto de Peter Magyar
Aunque la victoria es clara, Magyar enfrenta un desafío monumental: desmantelar el control que Fidesz ejerce sobre el aparato del Estado, los medios de comunicación y el sistema judicial. Contar con mayoría de dos tercios le facilitará cambiar la Constitución, pero la tarea de reconstruir instituciones independientes y restaurar el estado de derecho será compleja y tomará tiempo.La derrota de Orbán representa un cambio histórico en Hungría y podría tener repercusiones en el equilibrio político de la Unión Europea.

