El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este viernes a Taiwán que no puede declarar formalmente su independencia de China. La declaración se produjo poco después de concluir su cumbre de dos días con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín.“No pretendo que nadie se declare independiente”, dijo Trump en una entrevista con Fox News. Añadió que no se comprometió “en ningún sentido” respecto a la autonomía de la isla.
Posición de EE.UU. y China
Estados Unidos mantiene una política ambigua hacia Taiwán: no apoya formalmente su independencia, pero tiene la obligación legal de proporcionarle medios de autodefensa. Trump reiteró que esta postura no ha cambiado y que busca evitar una guerra con China por la isla.Por su parte, Xi Jinping enfatizó durante la cumbre que Taiwán es “el tema más importante” en las relaciones entre China y EE.UU. Advirtió que una mala gestión del asunto podría llevar a un “choque o incluso conflicto” entre las dos potencias.Trump indicó que discutió el tema “con gran detalle” con Xi y que pronto decidirá si continúa adelante con la venta de armas a Taiwán por valor de US$11.000 millones anunciada a finales del año pasado.
Contexto de la cumbre
La visita de Trump a Pekín, la primera de un presidente estadounidense en casi una década, se centró en temas como comercio, tecnología, Taiwán e influencia en Oriente Medio. Aunque ambos líderes buscaron proyectar estabilidad, las tensiones en torno a Taiwán siguen siendo uno de los puntos más delicados de la relación bilateral.Taiwán, que China considera parte de su territorio, mantiene una posición de statu quo: ni declara formalmente su independencia ni acepta reunificarse. La mayoría de los taiwaneses apoya esta situación intermedia.

