Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, anunció el miércoles 2 de septiembre de 2026 que la próxima ronda de negociaciones políticas entre el gobierno interino de Venezuela (liderado por Delcy Rodríguez) y la oposición se celebrará en aproximadamente 10 días. Las conversaciones, facilitadas por Washington, forman parte del proceso de transición política impulsado tras la captura de Nicolás Maduro en enero.
Detalles
- Rubio hizo el anuncio en una entrevista con Fox News: “La próxima fase de estas conversaciones de transición, facilitadas por nosotros, tendrá lugar en unos 10 días”. No precisó fecha exacta ni sede.
- El primer ciclo de diálogo se celebró en agosto de 2026, con delegaciones encabezadas por Jorge Rodríguez (hermano de la presidenta interina y presidente de la Asamblea oficialista) y Dinorah Figuera (representante de la Asamblea Nacional elegida en 2015, reconocida por EE.UU. como legítima).
- Rubio comparó el proceso con las transiciones de Europa del Este tras el colapso soviético: “No tomará tanto tiempo como en Europa del Este, pero a esa región le hicieron falta cuatro o cinco años. Aquí podemos lograrlo mucho más rápidamente. Estamos trabajando en ello sin descanso”.
- El anuncio coincide con la visita a Caracas del secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, para cerrar el acuerdo petrolero que otorga a Washington control sobre alrededor de una quinta parte de las reservas venezolanas (parte de los 65.000 millones de barriles anunciados).
- EE.UU. mantiene su plan de tres fases (estabilidad, recuperación económica y transición política). Rubio enfatizó que las elecciones democráticas no se reducen a “celebrar unos comicios” y requieren reformas institucionales previas.
Conclusión
El anuncio refuerza el rol central de Washington como facilitador de la transición venezolana, en un momento en que EE.UU. consolida su influencia económica a través del acuerdo petrolero. Las conversaciones avanzan entre el gobierno interino y un sector de la oposición (vinculado a la Asamblea de 2015), aunque persisten interrogantes sobre la participación de figuras como María Corina Machado y el ritmo real hacia elecciones libres.

