La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó este miércoles a India para mantener conversaciones sobre comercio, inversiones, salud y energías renovables. Sin embargo, el eje principal de la visita gira en torno al petróleo, un recurso estratégico para ambos países.
India, gran importador en busca de diversificación
India es el tercer mayor importador mundial de petróleo y depende en un 90% de compras externas. Aproximadamente la mitad de sus importaciones (2,5-2,7 millones de barriles diarios) pasan por el estrecho de Ormuz, actualmente afectado por la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán.En este contexto, Venezuela ha ganado relevancia. En mayo se convirtió en el quinto mayor proveedor de crudo para India, con cerca de 266.000 barriles diarios (5,3% del total). Tras una pausa de casi un año por sanciones estadounidenses, las importaciones se reanudaron en febrero y continúan creciendo.
Ventajas del crudo venezolano
El petróleo venezolano es pesado y rico en azufre, lo que lo hace complejo de refinar, pero ideal para las sofisticadas refinerías indias, que lo procesan eficientemente en diésel y combustible de aviación. Además, resulta relativamente más barato, lo que lo convierte en una opción atractiva para diversificar proveedores y reducir dependencia de Oriente Medio.Antes de las sanciones de 2019, Venezuela era uno de los principales suministradores de India. Ahora, con la crisis en Ormuz, Nueva Delhi ve en Caracas una alternativa estratégica.
Perspectivas de la relación bilateral
Rodríguez se reunirá con el primer ministro Narendra Modi y otros altos funcionarios. Empresas estatales indias ya tienen inversiones en Venezuela y muestran interés en ampliarlas. Aunque el comercio bilateral sigue siendo modesto (US$679 millones en 2024-25), el componente energético es dominante.Expertos señalan que Venezuela no reemplazará a los grandes proveedores, pero ofrece una valiosa diversificación. Su capacidad de exportación dependerá de la producción, las sanciones y la geopolítica.

