Entrevista de BBC News Mundo al politólogo Javier Corrales (Amherst College) sobre el acuerdo petrolero entre EE.UU. y el gobierno interino de Delcy Rodríguez en Venezuela (anunciado por Trump). Corrales advierte de riesgos políticos, económicos y de corrupción, y afirma que Venezuela no perdió soberanía ahora, sino que el chavismo la entregó hace años a potencias extranjeras; solo cambió la superpotencia aliada.
Detalles
- El acuerdo: Trump anunció control mayoritario de EE.UU. sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas venezolanas “sin coste para el contribuyente”. Involucra una corporación con participación del gobierno estadounidense y un actor privado (vinculado a Alejandro Betancourt López), con posible rol de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono. Se presenta como regreso a la relación petrolera histórica (años 1920-2000), pero con mecanismos “muy diferentes y polémicos” y con un gobierno ilegítimo, poco popular y opaco.
- Riesgos según Corrales:
- Político: el interés nacional de EE.UU. se vincula a proteger la inversión y al gobierno venezolano socio.
- Militar/económico: involucra a militares estadounidenses en negocios (modelo similar al de dictaduras latinoamericanas, Cuba o gobiernos de izquierda/derecha estatistas), lo que distorsiona la misión de las fuerzas armadas y recuerda experiencias “bastante funestas” (crisis de los 80, Cuba y Venezuela).
- Corrupción y transparencia: negociaciones opacas, sin mecanismos claros de supervisión o auditoría; riesgo de erosionar instituciones de control en EE.UU.
- Geopolítico/regional: genera nacionalismo de recursos, antiamericanismo y resentimiento en Latinoamérica; puede alimentar el surgimiento de nuevos líderes populistas de izquierda anti-EE.UU. (estilo Chávez o Castro).
- Sobre la soberanía: “Venezuela no ha pasado de ser soberano a no serlo. Lo que ha cambiado es la superpotencia con la cual se ha aliado”. El chavismo entregó prerrogativas desde Chávez: petróleo a China en términos favorables, Citgo como colateral a Rusia, seguridad e inteligencia a Cuba, concesiones a Turquía, etc.
- Visión del chavismo y la oposición: Rodríguez ve en el acuerdo la mejor oportunidad de rescate económico (posible “bonanza” similar a la de finales de los 2000), aunque beneficia más a EE.UU. No implica necesariamente democratización. La oposición está en “shock”: celebró la salida de Maduro, pero se siente abandonada porque Washington no avanza en transición democrática ni apoya plenamente a María Corina Machado.
- EE.UU. adquiere gran capacidad de influencia, pero la usa poco para exigir reformas institucionales o democracia.
Conclusión
Corrales considera el acuerdo un regreso natural al comercio petrolero histórico, pero con riesgos subestimados por Washington (y aprovechados por el chavismo para sobrevivir). La pérdida de soberanía venezolana es previa y estructural del chavismo; el cambio es solo de aliado (de China/Rusia/Cuba/Irán a EE.UU.). No ve en el pacto una estrategia clara de democratización.

