Según el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2026 (SOFI 2026) de la FAO y otras agencias de la ONU, la prevalencia de subalimentación (hambre crónica, definida como consumo insuficiente de calorías durante al menos un año) en la región se redujo al 4,8 % de la población, lo que equivale a un poco más de 30 millones de personas. Esto representa una disminución por quinto año consecutivo desde el pico de la pandemia (alrededor del 6,1 % en 2020).
En datos globales más recientes (alrededor de 2025), la región registra unos 32 millones de personas con hambre (4,8 % de la población), frente a cifras mucho más altas en África (alrededor del 20 %). La inseguridad alimentaria moderada o grave afecta a cerca del 23 % de la población regional (más de 160 millones de personas), por debajo del promedio mundial, con una brecha de género (mayor en mujeres) y diferencias marcadas por subregiones: Sudamérica tiene los niveles más bajos (~3,8 %), Mesoamérica alrededor del 5 % y el Caribe mucho más altos (~17,5 %), impulsados especialmente por Haití (más del 50 %).
Países con “hambre cero”
La FAO considera que un país alcanza el “hambre cero” (nivel estadístico) cuando la prevalencia de subalimentación baja del 2,5 %. Actualmente seis países de la región lo han logrado:
- Uruguay (2005)
- Brasil (2012; recuperado tras un repunte durante la pandemia)
- Costa Rica (2013)
- Chile (2021)
- Guyana (2021)
- República Dominicana (2026) — el más reciente. bbc.com
Cómo República Dominicana alcanzó el hambre cero
República Dominicana pasó de una prevalencia de subalimentación de alrededor del 21 % en 2004 (tras la crisis bancaria de 2003) a menos del 2,5 % en 2026, según el SOFI 2026. Es el país que más ha mejorado en la región en las últimas dos décadas. El logro no es de un solo gobierno, sino un proceso acumulativo de más de 20 años, con alternancia de partidos (PLD 2004-2020 y PRM desde 2020 bajo Luis Abinader), combinado con crecimiento económico sostenido (turismo, zonas francas, remesas, construcción) y políticas públicas coordinadas.
Programas de protección social ampliados:
- Programa de Alimentación Escolar (PAE): beneficia a 2,1 millones de estudiantes diariamente (desayuno, almuerzo y merienda).
- Programa Aliméntate: tarjeta electrónica para comprar comida; cobertura duplicada hasta ~1,49 millones de hogares (focalizado en los más pobres vía Índice de Calidad de Vida).
- Bono Gas: subsidio para gas de cocina (~1,3 millones de hogares).
- Comedores Económicos: de 35 en 2019 a 134, distribuyendo ~180.000 raciones diarias gratuitas.
- Otros apoyos a agricultura familiar y subsidios.

