El presidente ruso, Vladimir Putin, inició este martes una visita oficial de dos días a China para reunirse con el líder chino, Xi Jinping. El viaje tiene como objetivo principal fortalecer la cooperación bilateral, especialmente en los ámbitos estratégico y energético, y firmar una declaración conjunta junto con otros documentos bilaterales.La visita se produce pocos días después del viaje del presidente estadounidense Donald Trump a Pekín y coincide con dos aniversarios importantes: los 25 años del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación (2001) y los 30 años de la asociación estratégica entre ambos países.
Agenda bilateral e internacional
Según la Cancillería china, Putin y Xi intercambiarán opiniones sobre la relación bilateral y asuntos internacionales “de interés mutuo”, con el fin de aportar “más estabilidad” al escenario global. Entre los temas centrales destacan:
- Cooperación energética: Rusia busca avanzar en el gasoducto Fuerza de Siberia-2 (2.900 km a través de Mongolia), que permitiría aumentar significativamente las exportaciones de gas ruso a China. En 2025, Moscú suministró a Pekín 101 millones de toneladas de petróleo y 49.000 millones de metros cúbicos de gas.
- Comercio bilateral: El intercambio comercial alcanzó los 227.900 millones de dólares en 2025, con diversificación hacia maquinaria, tecnología y comercio electrónico.
- Guerra en Ucrania: Aunque no es el foco principal, el conflicto estará presente, en un momento en que China insiste en su papel constructivo para facilitar una solución negociada.
Contexto geopolítico
La prensa estatal china ha presentado la visita como parte del creciente protagonismo diplomático de Pekín tras la cumbre con Trump. Xi ha descrito la relación con Estados Unidos como “la más importante del mundo” y ha buscado equilibrar sus vínculos con Washington y Moscú.Putin, por su parte, ha calificado la relación con China como un “factor de estabilidad” internacional y ha mostrado una postura positiva respecto al diálogo entre Beijing y Washington.

