En medio de la peor ola de protestas antigubernamentales en Irán desde 1979, el presidente Donald Trump anunció este 12 de enero de 2026 la imposición inmediata de un arancel del 25% a cualquier país que mantenga negocios con la República Islámica. Paralelamente, la embajada virtual de EE.UU. en Irán emitió una alerta urgente para que sus ciudadanos evacúen el país ante el riesgo de escalada militar. En respuesta, el régimen del ayatolá Ali Jamenei movilizó miles de simpatizantes en varias ciudades para mostrar apoyo y advertir a Washington.
Manifestaciones progubernamentales como "advertencia" a EE.UU.
El líder supremo Ali Jamenei calificó las concentraciones masivas de este lunes como una “enorme” demostración de determinación que frustra “complots extranjeros”. Las protestas, transmitidas por medios oficiales, incluyeron gritos de “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”, y se extendieron a ciudades como Teherán, Kerman y Zahedan.
El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, prometió una respuesta contundente a cualquier ataque estadounidense.
Arancel del 25% y amenaza de intervención militar
Trump publicó en Truth Social: “Con efecto inmediato, cualquier país que haga negocios con Irán pagará un 25% de arancel sobre todo negocio con EE.UU.”. La medida busca aislar económicamente al régimen en pleno estallido social.La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó contactos privados con líderes iraníes, pero no descartó opciones militares: “El presidente no teme usar la fuerza si es necesario”.
Para el martes 13 de enero, está prevista una reunión clave en la Casa Blanca con asesores y el secretario de Defensa para evaluar escenarios que incluyen ataques militares, ciberoperaciones o mayor apoyo a disidentes.
Protestas antigubernamentales continúan pese a la represión
Organizaciones como HRANA reportan más de 500 muertos (incluidos menores) y miles de arrestos desde finales de diciembre. Las manifestaciones opositoras, desencadenadas por la crisis económica, representan el mayor desafío al régimen en décadas.
Irán mantiene canales abiertos con Washington para negociar sobre su programa nuclear, aunque advierte que no aceptará “dictados”. Rusia condenó cualquier intervención externa y ofreció apoyo al régimen.La tensión entre Washington y Teherán alcanza niveles críticos, con el mundo atento a si la presión económica y las amenazas militares logran forzar concesiones o, por el contrario, precipitan un conflicto mayor en Oriente Medio. Los próximos días serán decisivos.

