Desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, Estados Unidos asumió el control temporal de la comercialización del petróleo venezolano como parte de un mecanismo de corto plazo acordado con el gobierno interino de Delcy Rodríguez. El objetivo declarado es estabilizar la economía venezolana, evitar que los ingresos beneficien al “sistema anterior” (chavismo) y garantizar que el dinero se destine a necesidades esenciales del pueblo. EE.UU. coordina ventas con gigantes como Vitol y Trafigura, vende el crudo a precios cercanos al Brent (con descuentos menores que los que recibía China) y deposita los fondos en cuentas controladas que terminan en un fideicomiso en Qatar. El dinero regresa a Venezuela vía subastas del Banco Central (BCV) con supervisión estadounidense. Hasta febrero 2026, se han vendido volúmenes significativos (primeros US$500 millones reportados el 14 de enero), con estimaciones de US$2.500-3.000 millones en total en los próximos meses.
Mecanismo de venta del petróleo
- Inicio: Anunciado por Trump el 6 de enero 2026: “EE.UU. controlará la venta de 30-50 millones de barriles”.
- Empresas involucradas: Vitol y Trafigura (dos de las mayores comercializadoras mundiales) compran el crudo directamente.
- Precios:
- Comprado por Vitol/Trafigura con descuento de ≈US$15 respecto al Brent.
- Revendido a refinerías de la Costa del Golfo de EE.UU. con descuento de US$8-9 respecto al Brent.
- Históricamente, Venezuela vendía con descuentos de US$5-15; ahora los descuentos son menores (mejor precio neto).
- Volúmenes iniciales: Primeros barriles provenían de almacenamiento (buques y tanques). Se espera escalar a producción regular.
- Destino: Principalmente refinerías estadounidenses (Costa del Golfo), que históricamente procesan crudo venezolano pesado.
Destino del dinero
- Depósito inicial: Fondos ingresan a cuentas del BCV en JP Morgan (EE.UU.), pero bloqueadas por sanciones.
- Transferencia a fideicomiso: Para evitar embargos de acreedores (deuda venezolana), el dinero se envía a una cuenta en Qatar (fideicomiso conjunto EE.UU.-Venezuela).
- Subastas del BCV:
- El BCV subasta dólares a bancos venezolanos (ej. Banesco, Provincial).
- Empresas y personas naturales presentan ofertas (cantidad y precio).
- BCV decide asignaciones según criterios acordados con EE.UU.
- Hasta enero 2026: ≈US$800 millones subastados; proyección primer trimestre: US$1.400 millones.
- Uso declarado:
- 80% a sectores prioritarios (alimentos, medicinas).
- 15% a otros sectores productivos.
- 5% a personas naturales.
- Rubio: “Muchos fondos para comprar medicinas y equipos directamente de EE.UU.”.
- Auditoría posterior financiada con los mismos recursos.
Declaraciones clave
- Donald Trump (Truth Social, 6 enero): “Vamos a hacer que nuestras grandes compañías entren, gasten miles de millones, arreglen la infraestructura y generen dinero para el país”.
- Marco Rubio (Senado): “China recibía el petróleo con descuento de US$20 y lo usaba para cobrar deuda. Ahora el dinero beneficia al pueblo venezolano”.
- Delcy Rodríguez: “Transacción estrictamente comercial, con legalidad, transparencia y beneficio mutuo”.
- Chris Wright (secretario de Energía, visita a Caracas): “Trump comprometido en transformar la relación para traer comercio, paz, prosperidad y empleos”.
Conclusión
EE.UU. vende el petróleo venezolano a través de Vitol y Trafigura, deposita fondos en un fideicomiso en Qatar y los devuelve vía subastas del BCV con supervisión estadounidense. El mecanismo es temporal (estabilización), con énfasis en usos esenciales (alimentos, medicinas, salarios). Hasta febrero 2026, se han movido cientos de millones; se espera miles en los próximos meses. Es un esquema de “control condicionado” que beneficia a Venezuela (divisas, estabilidad cambiaria) pero limita soberanía y genera dudas sobre transparencia. Para el gobierno de Delcy Rodríguez es oxígeno financiero; para Trump, herramienta de influencia geopolítica y prueba de su promesa de “reconstruir” Venezuela. El futuro dependerá de cómo se escalen ventas y se auditen fondos.

