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Qué es la Junta de Paz de Trump y quién se ha sumado a este organismo que algunos creen que quiere reemplazar a la ONU

El 22 de enero de 2026, durante el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente Donald Trump anunció formalmente la creación de la Junta de Paz (Peace Board), un nuevo organismo internacional que él preside y que ya cuenta con “miembros fundadores” de varios países. Trump lo presentó como “una de las organizaciones más relevantes jamás creadas” y aseguró que “está funcionando maravillosamente” y que “casi todos los países quieren ser parte de ella”. Inicialmente concebida para supervisar el alto el fuego y la reconstrucción en Gaza tras la guerra entre Israel y Hamás, su estatuto filtrado ha generado sospechas de que busca reemplazar funciones de la ONU, aunque Trump insiste en que trabajará “en colaboración” con ella.

Origen y propósito oficial

La Junta de Paz surgió como iniciativa de Trump para:Poner fin definitivo a la guerra en Gaza (dos años de conflicto).
Supervisar la reconstrucción de la Franja.
Crear una “Junta Ejecutiva de Gaza” para administrar el trabajo en terreno.

Trump la presentó como una “Junta de Acción” que servirá de modelo para otros conflictos. Jared Kushner (su yerno) mostró diapositivas de una “Nueva Gaza” con rascacielos futuristas, turismo costero y prosperidad, un proyecto que generó controversia inmediata.Sin embargo, el estatuto filtrado no menciona explícitamente Gaza y otorga poderes excepcionales al presidente (Trump):Derecho de veto sobre decisiones.
Aprobación de agenda.
Invitación o exclusión de miembros.
Disolución de la Junta.
Designación de su propio sucesor.

La organización entra en vigor con solo tres Estados firmantes y ofrece puestos permanentes a quienes aporten US$1.000 millones.

Miembros fundadores y adhesiones

En la ceremonia de Davos firmaron o se adhirieron representantes de 19 países, entre ellos:Argentina (Javier Milei)
Paraguay (Santiago Peña)
Hungría (Viktor Orbán)
Indonesia
Jordania
Kazajistán
Marruecos
Qatar
Arabia Saudita
Emiratos Árabes Unidos
Turquía
Pakistán (Shehbaz Sharif)

Israel anunció su adhesión, pero su presidente Isaac Herzog no participó en la ceremonia. Vladimir Putin (Rusia) aceptó la invitación y estaría dispuesto a aportar US$1.000 millones (posiblemente con activos rusos congelados en EE.UU.). China fue invitada, pero expresó dudas y defendió el “multilateralismo centrado en la ONU”.Aliados tradicionales de EE.UU. ausentes o reticentes:Reino Unido: Invitado, pero Yvette Cooper dijo que aún no decide por preocupaciones sobre la participación de Putin.
Francia y otros países europeos: No han aceptado unirse.

Críticas y sospechas

Muchos analistas y medios consideran que la Junta busca reemplazar o competir con la ONU, especialmente por:El poder absoluto del presidente (Trump).
La exclusión de mecanismos democráticos o de representación amplia.
La falta de transparencia sobre su funcionamiento y financiación.

China cuestionó si realmente busca la paz y la calificó de “club privado o junta corporativa de mil millones de dólares”. Varios países europeos y organizaciones internacionales ven en ella un intento de Trump de crear una estructura paralela bajo su control directo.
La Junta de Paz de Trump nace en Davos como una organización internacional con mandato de consolidación de la paz, pero su estructura centralizada y el poder absoluto del presidente generan sospechas de que pretende suplantar funciones de la ONU en conflictos clave. Con miembros fundadores de gobiernos afines (Milei, Orbán, países del Golfo), la adhesión de Rusia y la ausencia de aliados tradicionales de EE.UU., el organismo polariza desde su creación. Mientras Trump lo presenta como “el primer paso hacia un futuro mejor para Medio Oriente”, críticos lo ven como una herramienta de influencia unilateral en un mundo multipolar. Los próximos meses serán clave para ver si logra adhesiones masivas o se convierte en un “club selecto” de líderes alineados con Washington.

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