La supernova que parecía una aceituna
- En las primeras 26 horas la explosión tenía forma elipsoidal, similar a una aceituna o balón de rugby (asimetría axial muy marcada).
- A las pocas horas, la onda de choque al salir de la superficie estelar se aplanó, pero mantuvo su eje de simetría.
- La estrella progenitora era una supergigante roja con radio 500 veces mayor que el Sol y masa entre 12 y 15 masas solares.
Un récord que puede no repetirse en décadas
Hasta ahora, todas las supernovas observadas habían sido captadas días o semanas después de la explosión, cuando la onda de choque ya había borrado la información inicial. SN 2024ggi es la primera en la que se ve la fase en que la materia acelerada por el colapso del núcleo sale disparada a través de la envoltura estelar.Según Yi Yang, primer autor del estudio:
«Estos hallazgos sugieren un mecanismo físico común que impulsa la explosión de muchas estrellas masivas, con una simetría axial bien definida desde el mismo instante del colapso».El resultado descarta modelos que predicen explosiones esféricas perfectas y refuerza aquellos que proponen que la rotación y los campos magnéticos o convección interna imprimen asimetría desde el nacimiento de la supernova.
La rapidez fue clave: la señal inicial llegó a través del sistema ATLAS (Hawai) y Yang envió la propuesta al ESO en minutos. El VLT observó solo 26 horas después; un día más tarde, la explosión ya había perdido su forma de aceituna y la información se habría perdido para siempre.Dietrich Baade (ESO), coautor:
«Es como llegar al lugar de un accidente justo cuando ocurre. Nunca habíamos visto la escena del crimen tan fresca».Los datos de SN 2024ggi servirán ahora para afinar simulaciones numéricas y preparar futuros telescopios (como el Extremely Large Telescope del ESO, en construcción) para cazar más supernovas en sus primeros minutos de vida. Por ahora, la aceituna cósmica de abril de 2024 ya es la imagen más cercana que tenemos del momento exacto en que una estrella decide morir.

