Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años, falleció este jueves tras ser sometida a eutanasia en el Hospital Residencia Sant Camil, en la comarca catalana del Garraf. Fuentes sanitarias confirmaron el procedimiento, que puso fin a dos años de intensa batalla legal y a años de profundo sufrimiento físico y psicológico.La joven había solicitado la eutanasia en abril de 2024, y su caso se convirtió en el primero en España que llegó hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos desde la aprobación de la ley de eutanasia en 2021. Cinco instancias judiciales, incluida la europea, fallaron a su favor, permitiendo finalmente que se cumpliera su voluntad.
Un historial de sufrimiento y traumas
Noelia Castillo creció en una familia desestructurada y pasó parte de su infancia bajo tutela del Estado. Según relató en su única entrevista televisiva en el programa “Y ahora Sonsoles” de Antena 3, sufrió agresiones, abusos y una violación colectiva. Intentó suicidarse en varias ocasiones y, en octubre de 2022, se arrojó desde un quinto piso, lo que la dejó parapléjica y con dolores crónicos severos.En la entrevista, expresó con claridad su agotamiento: “Yo me voy y vosotros os quedáis con todo el dolor. Pero ¿y todo el dolor que yo he sufrido en estos años?” y “No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza”.
Aval médico y psicológico
La Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobó por unanimidad su solicitud, considerando que padecía una “situación clínica no recuperable” que le provocaba “dependencia grave, dolor y sufrimiento crónico e imposibilitante”. Los tribunales que revisaron el caso confirmaron que Noelia conservaba intactas sus facultades mentales y que su decisión era libre, consciente e informada, tal como exige la ley española.
La oposición de su padre y la batalla legal
Su padre, Gerónimo Castillo, asesorado por la asociación ultracatólica Abogados Cristianos, recurrió judicialmente para impedir la eutanasia. Argumentaba que Noelia no estaba en condiciones psicológicas de tomar una decisión libre y solicitaba tratamientos psicológicos previos.El proceso se prolongó casi dos años: un tribunal catalán frenó cautelarmente la eutanasia, pero tras ratificar Noelia su voluntad ante la jueza, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional español rechazaron los recursos. Finalmente, el 10 de marzo de 2026, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó las medidas cautelares solicitadas por Abogados Cristianos.
Reacciones y contexto en España
El caso de Noelia ha generado un intenso debate en España sobre los límites de la ley de eutanasia, especialmente en personas jóvenes que no padecen enfermedades terminales, pero sí sufrimientos crónicos graves. Para las asociaciones defensoras del derecho a morir con dignidad, representa un precedente importante, aunque Noelia insistió en que no quería convertirse en “ejemplo de nadie”.Desde la entrada en vigor de la ley en 2021, más de 1.300 personas en España han accedido a la eutanasia.

