newspaint 1768580301317 1200x840 kuxh u2098302360ur 1200x840@diario abc

La Presidencia de Portugal se decidirá en segunda vuelta: socialistas vs. extrema derecha por primera vez en 40 años

Las elecciones presidenciales en Portugal celebradas este domingo 18 de enero de 2026 obligarán a una segunda vuelta el 8 de febrero, algo que no ocurría desde 1986. El candidato socialista Antonio José Seguro obtuvo el 31% de los votos, mientras que el líder populista de extrema derecha André Ventura (Chega) alcanzó el 23,5%, un hito histórico para su formación. El resultado refleja la fragmentación de la derecha y el auge del extremismo en un país donde el presidente saliente, Marcelo Rebelo de Sousa (conservador), no pudo repetir mandato.
Seguro llama a la unión contra el "extremismo"
En su discurso tras los resultados, Seguro hizo un llamamiento claro: “Hago un llamamiento a todos los demócratas, progresistas y humanistas para que se unan a nosotros y derrotemos al extremismo, al odio y a la división”. El socialista, de 63 años, se perfila como favorito en la segunda vuelta según las encuestas previas, que le daban clara ventaja sobre Ventura.
Ventura: "Los portugueses nos han dado el liderazgo"
El candidato de Chega, de 43 años, celebró el resultado como un “hito”: “La derecha se ha fragmentado como nunca, pero los portugueses nos han dado el liderazgo”. Ventura instó a no temer el cambio y consolidó a su partido como la principal fuerza de oposición, pese a que el oficialista Luis Marques Mendes (apoyado por el Gobierno de Luis Montenegro) quedó quinto con menos del 12%.
Una segunda vuelta inédita en décadas
La necesidad de balotaje se debe a la fragmentación del voto de derecha y al avance de Chega, que ha capitalizado el descontento social. El politólogo Paula Espírito Santo señaló: “Menos de un año después de la victoria de la derecha de Luis Montenegro, todo indica que el próximo presidente será socialista. Es una derrota para el propio Gobierno”.El primer ministro Montenegro evitó posicionarse: “Nuestro espacio político no estará representado en la segunda vuelta y no daremos instrucciones de voto”. Su Gobierno minoritario ha dependido en ocasiones de Chega y en otras de los socialistas.
Contexto: el rol del presidente y la señal de alerta
El presidente portugués, elegido por sufragio universal directo, no tiene poderes ejecutivos pero puede disolver el Parlamento en crisis y actuar como árbitro. El resultado es una señal de alerta sobre el avance de la extrema derecha en Portugal, donde Chega ha pasado de marginal a fuerza clave en pocos años.Votantes como Irina Ferestreoaru (33 años) y Alexandre Leitao (50 años) expresaron preocupación por la “deriva negativa” hacia el extremismo, mientras otros ven en Ventura una respuesta al estancamiento.La segunda vuelta del 8 de febrero definirá si Portugal opta por la continuidad progresista con Seguro o por el giro populista de Ventura. El resultado marcará el rumbo político de un país que vive tiempos de polarización creciente.
Scroll to Top