nwf76baqxzb7fducyukedjl7lm1

“La gran disrupción global” de Trump se cierne sobre el mayor Foro de Davos de la historia

El Foro Económico Mundial de Davos 2026, que arranca esta semana en los Alpes suizos, se perfila como el más grande y polarizado de su historia, dominado por la presencia física del presidente Donald Trump y su agenda disruptiva. El periodista Faisal Islam, desde el propio Davos, describe el evento como el epicentro de “la gran disrupción global”, con Groenlandia como sombra omnipresente. Trump llega con cinco miembros de su gabinete, un amplio séquito y la élite empresarial estadounidense para promover el “equipo de Estados Unidos”, mientras Europa y otros líderes buscan contrapesos. El tema oficial (“Un espíritu de diálogo”) choca con la retórica de Trump, que ha insistido en aranceles y adquisiciones territoriales.
Trump ama Davos (y Davos lo teme)
A pesar de que el universo MAGA suele atacar Davos como símbolo de “élites globalistas”, Trump ha mostrado afinidad por el foro. En 2025 se conectó desde la Casa Blanca apenas dos días después de su investidura, mencionando sus ambiciones sobre Canadá y Groenlandia y ofreciendo una “oferta que no se puede rechazar”: fábricas en EE.UU. o aranceles masivos. Lo hizo con una sonrisa, se disculpó por no asistir en persona y prometió estar presente este año. Ahora cumple: llega con un mensaje de fuerza económica y territorial.
Groenlandia: la sombra que cubre todo
El timing de las amenazas arancelarias a Dinamarca y siete aliados europeos (10% desde febrero, 25% desde junio) no parece casual. Trump las lanzó justo antes de Davos, sabiendo que sería el principal tema de conversación. Líderes europeos y empresarios exigirán explicaciones sobre su intento de presionar económicamente para comprar o tomar Groenlandia. El periodista subraya que el presidente ve el foro como plataforma para imponer su visión.Manifestantes en Copenhague protestando contra las intenciones de Trump sobre Groenlandia.
El "equipo de Estados Unidos" vs. contrapesos globales

Trump llega acompañado de Jensen Huang (Nvidia), Satya Nadella (Microsoft) y otros gigantes tecnológicos, además de un pabellón “Casa de Estados Unidos” en una iglesia local para celebrar el Mundial de Fútbol y el 250º aniversario de la independencia. Sin embargo, no es terreno favorable: su retórica anti-multilateral choca con el espíritu de cooperación de Davos.Contrapesos destacados:

  • Mark Carney (primer ministro canadiense): Representará una América del Norte “multilateralista” que Europa prefiere, con una economía en crecimiento pese al caos comercial con EE.UU.
  • China: Presente con su ministro de finanzas, proyectando su ascenso como la segunda economía mundial y mayor exportador de autos. En Davos 2025, el chatbot chino DeepSeek eclipsó el triunfalismo estadounidense.
  • Volodymyr Zelensky y 65 jefes de Estado/Gobierno: El foro será un espacio para abordar conflictos desde Ucrania hasta el Ártico.
La paradoja de Davos 2026
El tema oficial (“Un espíritu de diálogo”) contrasta con la agenda de Trump, que ha criticado las prioridades ecológicas y sociales del foro. Según fuentes, la Casa Blanca habría presionado para centrarse en cuestiones empresariales “pragmáticas” y minimizar temas globalistas. Críticos como Ron DeSantis han atacado Davos como “agenda progresista” que “muere al llegar” a Florida.Sin embargo, el periodista concluye que Davos sigue siendo un lugar donde “el futuro se puede encontrar”: desde la computación cuántica hace una década hasta la supremacía china en baterías y vehículos eléctricos. Este año, con Trump en persona, será un termómetro único de la “gran disrupción global”.La presencia de Trump convierte a Davos 2026 en el evento más grande y tenso de su historia. Mientras él promueve fuerza y unilateralismo, Europa y otros líderes buscan reafirmar multilateralismo y soberanía. Groenlandia no es solo un territorio ártico: es el símbolo de un orden mundial en disputa. El foro será el escenario donde se mida si el diálogo resiste o si la disrupción de Trump se impone.
Scroll to Top