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“El sueño (la cama)” de Frida Kahlo rompe récords: La obra más cara de una mujer artista en subasta

Una pintura surrealista de Frida Kahlo, “El sueño (la cama)” (1940), se convirtió este 20 de noviembre de 2025 en la obra de una mujer artista más cara jamás vendida en subasta, alcanzando 54,7 millones de dólares en Sotheby’s Nueva York. El lienzo, que representa a la propia Kahlo dormida en una cama flotante bajo un esqueleto envuelto en dinamita, superó con creces su venta inicial de 51.000 dólares en la misma casa de subastas en 1980 —un aumento de más de 1.000 veces—. Tras una puja tensa de 12 minutos entre dos coleccionistas anónimos, la obra pasó a manos de un comprador privado de origen latinoamericano, consolidando el ascenso meteórico de Kahlo en el mercado del arte contemporáneo.
Un autorretrato cargado de simbolismo en la turbulenta vida de Kahlo
Creada durante un período de intensa crisis personal —el asesinato de su ex amante Leon Trotsky en 1940, divorcio y reconciliación con Diego Rivera—, la pintura encapsula la dualidad de sueño y pesadilla que define la obra de Kahlo. La artista yace plácida en una cama de madera suspendida, vestida de rojo intenso, mientras un esqueleto dinamitero yace amenazante sobre el dosel, simbolizando muerte, deseo reprimido y la fragilidad del cuerpo que Kahlo tanto exploró. A sus 33 años, marcada por la poliomielitis infantil y las secuelas de un accidente de autobús en 1925, esta pieza es uno de sus autorretratos más psicológicos, con elementos oníricos que fusionan erotismo, violencia y autodefensa.
Récords rotos y el legado de las mujeres en el arte
Con esta venta, Kahlo desplaza a Georgia O’Keeffe —cuyo Jimson Weed/White Flower No. 1 (2014) se vendió por 44 millones— como la pintora femenina más cotizada en subastas. El precio también supera el anterior récord de Kahlo: 34,9 millones por Diego y yo (1949) en 2021. Anna Di Stasi, directora del departamento de arte latinoamericano de Sotheby’s, celebró el hito: “Este resultado demuestra lo mucho que hemos avanzado en la apreciación del genio de Frida Kahlo y en el reconocimiento de las mujeres artistas al más alto nivel del mercado”.
Desde los 80, las autoridades mexicanas clasifican las obras de Kahlo como “monumentos artísticos”, prohibiendo su exportación sin permiso, lo que hace de “El sueño” una de las pocas piezas en el mercado público. Su trayectoria —de subasta inicial a récord mundial— refleja el boom de Kahlo post-biopic de 2002 (Frida, con Salma Hayek), que popularizó su imagen de icono feminista y queer. Hoy, con el 98 % de su producción en manos de museos y colecciones privadas mexicanas, esta venta subraya su valor no solo artístico, sino simbólico: una mujer que transformó el dolor en poder, ahora valorada en oro.
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