El certamen de Miss Universo 2025, programado para el viernes 21 de noviembre en Bangkok (Tailandia), se ve envuelto en una crisis profunda tras la renuncia de dos de sus ocho jueces originales, apenas tres días antes de la final. El músico franco-libanés Omar Harfouch, quien también compondría la música del evento, anunció su salida el martes 18 de noviembre a través de Instagram, acusando a la organización de formar un “jurado improvisado” secreto para preseleccionar las 30 finalistas de entre las 136 participantes, sin la presencia de los jueces oficiales. Horas después, el exfutbolista francés Claude Makélélé —único representante africano en el panel— confirmó su retiro, citando “razones personales imprevistas”, aunque sin entrar en detalles.Estas dimisiones agravan un escándalo que ya había estallado dos semanas antes, cuando el director local en Tailandia, Nawat Itsaragrisil, reprendió públicamente a Miss México, Fátima Bosch, por no promocionar el evento en redes sociales, lo que provocó que varias candidatas abandonaran un acto preliminar gritando contra él.
Acusaciones de "charada" y conflictos de interés: Harfouch denuncia un proceso "ilegal"
Harfouch, en una serie de publicaciones en Instagram Stories, describió el concurso como una “charada” carente de transparencia y amenazó con acciones legales tras consultar con un bufete neoyorquino. Alegó que descubrió por redes sociales la existencia de este “jurado improvisado”, compuesto por personas con “conflictos de interés graves”, incluyendo al menos una con “relación romántica con una concursante” y otra responsable de contar votos. “Esto constituye colusión y manipulación de una competencia internacional”, escribió, afirmando que el panel oficial —del que él formaba parte— fue “usado públicamente para dar credibilidad” a un proceso ya decidido. La Organización Miss Universo (MUO) respondió rápidamente con un comunicado negando cualquier interferencia externa y sugiriendo que Harfouch confundió el jurado con el comité de selección del programa “Beyond the Crown”, una iniciativa independiente de impacto social anunciada el lunes.La MUO prohibió a Harfouch usar cualquier marca del certamen y reiteró que todas las evaluaciones siguen “protocolos transparentes”. Makélélé, exjugador del Real Madrid y Chelsea, fue más reservado: “Es una decisión difícil. Tengo a Miss Universo en la más alta estima por su empoderamiento, diversidad y excelencia”, escribió en Instagram, sin aludir a las denuncias de Harfouch. Su salida, sin embargo, ha alimentado especulaciones en redes sociales, donde #MissUniverseRigged acumula más de 500.000 menciones en 24 horas, con usuarios cuestionando la integridad del panel restante y memes sobre “jueces huyendo como ratas”.
Antecedentes: El incidente con Miss México y la respuesta de la organización
Las renuncias se suman a un incidente del 4 de noviembre, cuando Nawat Itsaragrisil —dueño de Miss Grand International y director local— regañó a Fátima Bosch (Miss México) en un evento preliminar por no postear en Instagram, llamándola “irresponsable” frente a las candidatas. Videos virales muestran a Bosch y al menos 10 concursantes abandonando el acto, gritando “¡No somos esclavas!” y “¡Respeto!”. Nawat se disculpó alegando “malentendido”, pero la MUO intervino de inmediato: envió ejecutivos internacionales para supervisar el evento y emitió un comunicado condenando el “lenguaje inapropiado” y reafirmando su compromiso con el “respeto y empoderamiento”. Este escándalo, que generó más de 1 millón de visualizaciones en TikTok, ha puesto bajo lupa la gestión tailandesa y el proceso de selección, con candidatas como Miss Filipinas y Miss Venezuela expresando “preocupación” en entrevistas anónimas. La MUO, bajo nueva dirección desde 2023 (Anne Jkn Jareerat Supasiri como CEO), ha prometido “transparencia total” para la final, con un jurado renovado que incluye a figuras como la supermodelo Emily Ratajkowski y el actor Simu Liu.

