donald trump busca tener el control sobre groenlandia

Cómo podría Trump hacerse con el control de Groenlandia: Las opciones reales y sus riesgos

Donald Trump ha reiterado en 2026 su interés por Groenlandia, la enorme isla ártica autónoma de Dinamarca (58.000 habitantes, 3,2 millones de km²). Lo hace por motivos estratégicos: posición clave en el Ártico, acceso a rutas marítimas en deshielo, tierras raras (minerales críticos para tecnología y defensa) y contrapeso a Rusia/China. La Casa Blanca confirmó que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluyendo la fuerza militar.A continuación, las vías más realistas que Trump podría considerar, ordenadas de mayor a menor probabilidad según expertos en defensa y derecho internacional:
1. Presión económica + incentivos + independencia de Groenlandia (opción más probable)
Cómo funcionaría:
  • EE.UU. ofrece a Groenlandia independencia económica total de Dinamarca (ayuda financiera masiva, inversión en infraestructura, acceso preferencial al mercado estadounidense).
  • Una vez independiente, Groenlandia firma tratados de defensa y asociación económica con EE.UU. (similar a los acuerdos con Palaos, Micronesia y Marshall: derechos militares a cambio de ciudadanía/ayuda).
  • Trump podría financiar campañas de influencia para apoyar líderes proestadounidenses en Groenlandia.
Ventajas para Trump:
  • Evita conflicto militar y ruptura con la OTAN.
  • Control efectivo sin anexión formal.
  • Acceso a minerales y bases sin costo político alto.
Riesgos y obstáculos:
  • Groenlandia rechaza mayoritariamente unirse a EE.UU. (encuestas: independencia sí, pero no anexión).
  • Dinamarca no cederá fácilmente (Groenlandia es parte del Reino).
  • Costo: Decenas de miles de millones de dólares (Trump prometió “América Primero”).
2. Compra directa (opción de Trump, pero muy difícil)
Cómo funcionaría:
  • EE.UU. ofrece a Dinamarca una suma astronómica (Truman ofreció 100 millones de dólares en oro en 1946; hoy podría ser cientos de miles de millones).
  • Tratado bilateral aprobado por Congreso estadounidense (2/3 del Senado) y Parlamento danés.
  • Groenlandia tendría que aceptar (autodeterminación).
Ventajas:
  • Control legal y total (soberanía, minerales, bases).
Riesgos y obstáculos:
  • Dinamarca y Groenlandia repiten: “No está en venta”.
  • Congreso EE.UU. difícilmente aprobaría gasto tan grande (oposición demócrata + republicanos fiscales).
  • UE podría vetar o complicar (Groenlandia tiene vínculos con Europa).
  • Reacción global: Acusaciones de colonialismo moderno.
3. Operación militar relámpago (opción extrema, pero factible técnicamente)
Cómo funcionaría:
  • Uso de la 11ª División Aerotransportada (Alaska, especializada en Ártico) + apoyo aéreo/naval desde la Base Pituffik (ya existente, 100+ militares estadounidenses).
  • Toma rápida de Nuuk y puntos clave (población escasa, sin ejército propio, Patrulla Sirius danesa es mínima).
  • Ocupación temporal o permanente.
Ventajas:
  • EE.UU. tiene superioridad abrumadora (poder naval/aéreo, tropas árticas entrenadas).
  • Baja resistencia esperada (pocos habitantes armados).
Riesgos y obstáculos (casi insuperables):
  • Ataque a un aliado OTAN (Dinamarca) activaría Artículo 5 → crisis existencial para la alianza.
  • Condena global (ONU, UE, aliados).
  • Costo político interno: Trump prometió no nuevas guerras; oposición demócrata + republicanos moderados lo bloquearían.
  • Expertos (Mick Mulroy, ex subsecretario de Defensa): “Iría contra todo el derecho internacional; no hay apoyo en el Congreso”.
Conclusión: ¿Qué hará Trump realmente?
La opción más probable es una combinación de presión económica + campaña de influencia para empujar a Groenlandia hacia la independencia y luego un acuerdo de asociación con EE.UU. (bases, minerales, defensa).Una compra directa es poco realista (rechazo de Dinamarca/Groenlandia + Congreso). Una invasión militar, aunque técnicamente fácil, sería un suicidio político y estratégico para Trump: destruiría la OTAN, alienaría a Europa y contradiría su promesa de “América Primero”.Trump ya lo intentó en 2019 (compra directa) y fracasó. En 2026, con Rubio como secretario de Estado y la Base Pituffik como punto de apoyo, apostará por influencia y diplomacia agresiva, no por tanques. Groenlandia no será “vendida” ni invadida pronto, pero sí cada vez más dependiente de EE.UU. en el Ártico.
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