Durante la ceremonia de firma de la Junta de Paz en el Foro Económico Mundial de Davos (23 de enero de 2026), Estados Unidos presentó su visión para una “Nueva Gaza”: un ambicioso proyecto de reconstrucción total de la Franja de Gaza, devastada por dos años de guerra. Jared Kushner (yerno de Trump) mostró diapositivas con rascacielos futuristas a lo largo de la costa mediterránea, nuevas zonas residenciales, industriales, agrícolas y turísticas, un puerto marítimo, un aeropuerto y un “perímetro de seguridad” controlado por Israel. Trump lo calificó como un “espectáculo digno de ver” y destacó la “hermosa ubicación junto al mar”. El plan ha generado fuerte controversia por su carácter utópico, la falta de consulta a palestinos y el desplazamiento implícito de población.
El plan maestro en detalle
El proyecto se divide en cuatro fases, comenzando por Rafah (sur de Gaza) y avanzando hacia el norte hasta la Ciudad de Gaza:
- Nueva Rafah: Más de 100.000 viviendas permanentes, 200 centros educativos y 75 instalaciones médicas.
- Zona costera para turismo: 180 torres de apartamentos, hoteles y complejos residenciales frente al mar.
- Áreas industriales y tecnológicas: Centros de datos, manufactura avanzada y parques tecnológicos.
- Agricultura y deportes: Zonas agrícolas modernas y complejos deportivos.
- Infraestructura clave: Nuevo puerto marítimo y aeropuerto cerca de la frontera con Egipto; cruce trilateral (Egipto-Israel-Gaza).
- Perímetro de seguridad: Una franja de terreno baldío a lo largo de las fronteras egipcia e israelí donde permanecerían fuerzas israelíes “hasta que Gaza esté debidamente protegida”.
Kushner afirmó que es “factible” construir Nueva Rafah en 2-3 años y que ya han comenzado tareas de remoción de escombros (60 millones de toneladas) y demolición. Insistió en que no hay “plan B”: Hamás debe desmilitarizarse completamente y entregar armas.
El contexto y la Junta de Paz
El plan se enmarca en la recién creada Junta de Paz impulsada por Trump, que supervisaría el alto el fuego permanente, la reconstrucción y la administración de Gaza a través de un Comité Nacional Tecnocrático (CNAG). Kushner presentó la “Nueva Gaza” como un destino turístico y próspero, capaz de atraer inversiones privadas masivas. Trump destacó: “Soy en el fondo un promotor inmobiliario y lo importante es la ubicación”.
Polémica y críticas
El proyecto ha sido duramente criticado por:
- Falta de consulta palestina: No se menciona participación de la población gazatí ni de la Autoridad Palestina (que exige un rol central).
- Desplazamiento implícito: Las imágenes muestran una Gaza reconstruida desde cero, con zonas enteras vacías o rediseñadas, lo que muchos interpretan como limpieza étnica o desplazamiento forzado.
- Control israelí permanente: El “perímetro de seguridad” implica presencia militar indefinida de Israel en fronteras.
- Irrealismo: La ONU estima que el 81% de las estructuras en Gaza están destruidas o dañadas; reconstruir a esa escala en pocos años es visto como inviable sin consenso político.
- Hamás: Rechaza la desmilitarización sin un Estado palestino independiente y acusa a Israel de socavar el alto el fuego.
Reacciones clave
- Mahmud Abás (Autoridad Palestina): Exigió plena implementación del plan de paz, retirada israelí y rol central de la AP.
- Isaac Herzog (Israel): Elogió el liderazgo de Trump, pero insistió en que Hamás debe salir de Gaza.
- ONU y organizaciones humanitarias: Alarma por condiciones críticas (1 millón sin refugio adecuado, 1,6 millones en inseguridad alimentaria aguda).
- Aliados del Golfo: Arabia Saudita, Qatar y otros respaldan alto el fuego y reconstrucción, pero sin detalles sobre apoyo financiero.
Conclusión
El plan “Nueva Gaza” es una visión inmobiliaria ambiciosa y futurista presentada por Kushner y Trump en Davos, con rascacielos, turismo costero y desarrollo industrial, pero sin consenso palestino ni viabilidad política clara. Mientras EE.UU. lo promociona como “éxito catastrófico” posible, críticos lo ven como un proyecto colonial que ignora la realidad de 2,1 millones de gazatíes desplazados y traumatizados. La reconstrucción de Gaza sigue siendo un desafío inmenso: 71.560 muertos en la guerra, 60 millones de toneladas de escombros y un alto el fuego frágil. El plan, por ahora, es más una declaración de intenciones que un proyecto ejecutable.

