Oculta a 2.000 metros de altitud en el macizo de San Gotardo (Suiza), dentro de una antigua fortaleza militar excavada durante la Segunda Guerra Mundial, se encuentra una de las simulaciones espaciales más realistas y extremas del mundo: Asclepios. Cada verano, nueve estudiantes internacionales pasan 16 días completamente aislados, sin luz solar natural, a 6 °C constantes, comiendo comida liofilizada y usando pañales en su “viaje” de ida y vuelta a la Luna. No cobran, no pagan: es la única misión análoga lunar gratuita y dirigida íntegramente por estudiantes.
De la fortaleza nazi a la “base lunar” del siglo XXI
La base Sasso San Gottardo fue durante décadas una de las instalaciones más secretas del ejército suizo: 3,5 km de túneles, dos cañones de largo alcance y capacidad para albergar a miles de soldados en caso de invasión. Hoy, sus pasillos oscuros y húmedos recrean los túneles de lava lunar (llamados “lunar lava tubes”), considerados por la NASA y la ESA como los lugares ideales para futuras bases permanentes en la Luna gracias a su protección contra radiación y micrometeoritos.Desde 2021, Asclepios —fundada por estudiantes de la EPFL (Politécnica Federal de Lausana)— transforma este búnker en una estación lunar. En la misión V (julio-agosto 2025), la tripulación vivió sin ver la luz del día: incluso las salidas extravehiculares (EVA) se hicieron de noche para simular las condiciones del polo sur lunar, donde el Sol apenas roza el horizonte durante semanas.
16 días de aislamiento extremo: así es la misión
- Día 1: “Lanzamiento” simulado. Los nueve “astronautas análogos” pasan 24 horas encerrados en un cuarto sin baño (con pañales) representando el viaje Tierra-Luna.
- Días 2-15: Vida en la base. Dormitorios compartidos, un solo baño, comida deshidratada, experimentos científicos reales y comunicaciones con retraso de 1,3 segundos (el tiempo real Tierra-Luna).
- EVA nocturnas: Salidas con trajes espaciales de 50 kg por los túneles y la superficie alpina, siempre de noche para estudiar la ausencia de ciclos luz-oscuridad.
- Experimentos 2025: El más destacado, Kronoespazio, liderado por la doctora Maria Comas (Hospital Universitario Vitoria-Gasteiz), mide el impacto de la oscuridad constante en melatonina, ritmo cardiaco, sueño y expresión génica. Los resultados se publicarán en revistas científicas y podrían ayudar tanto a futuros astronautas como a trabajadores nocturnos o personas con trastornos circadianos en la Tierra.
Vocaciones que nacen en la oscuridad
Katie Mulry (24 años, EE.UU., máster en ISAE-Supaero Toulouse), jefa de proyectos de Asclepios :
“Cuando busqué cómo ser astronauta no encontré un camino claro. Asclepios es esa puerta que muchos no tienen”.
“Cuando busqué cómo ser astronauta no encontré un camino claro. Asclepios es esa puerta que muchos no tienen”.
Mateus Magalhães (27 años, Brasil), comandante de la misión V:
“Hay simulaciones, pero todas cuestan miles de dólares. Aquí cualquiera seleccionado puede vivirlo”.
“Hay simulaciones, pero todas cuestan miles de dólares. Aquí cualquiera seleccionado puede vivirlo”.
Matthew Acevski (23 años, Reino Unido/Australia), oficial científico:
“Pasé de física teórica a querer trabajar en misiones tripuladas reales. Esta ha sido la mejor experiencia de mi vida”.
“Pasé de física teórica a querer trabajar en misiones tripuladas reales. Esta ha sido la mejor experiencia de mi vida”.
Lauren Victoria Paulson (22 años, británica-estadounidense), ingeniera de base:
“Si diseñas para el espacio, puedes adaptar esas tecnologías a zonas extremas de la Tierra: desiertos, Ártico, o regiones donde el cambio climático hace la vida imposible”.
“Si diseñas para el espacio, puedes adaptar esas tecnologías a zonas extremas de la Tierra: desiertos, Ártico, o regiones donde el cambio climático hace la vida imposible”.

