La escritora india Kiran Desai, ganadora del Premio Booker y radicada en Estados Unidos, habló con BBC Mundo sobre las afinidades profundas que percibe entre India y México. La conversación se enmarca en la cobertura del Hay Festival de Querétaro 2026 y gira en torno a su novela La soledad de Sonia y Sunny (casi 700 páginas, publicada el año pasado), parte de la cual escribió en las playas de La Manzanilla, Jalisco.Desai ha pasado largas temporadas en México junto a su madre, la también escritora Anita Desai, en lugares como Oaxaca, San Miguel de Allende y Colima.
Las conexiones que destaca
Según la autora, las similitudes no se limitan a lo superficial:
- Ambos países poseen civilizaciones antiguas que siguen vigentes. Se experimenta la sensación de que varios períodos históricos coexisten: hay sitios donde la gente peregrina, reza y come de forma similar a como lo hacía hace miles de años.
- Existen paralelos fascinantes entre las religiones prehispánicas y las indias.
- Las consecuencias del colonialismo permanecen visibles hasta hoy, y en ambos casos el colonialismo no solo llega desde fuera, sino que se reproduce internamente entre clases sociales.
- Comparten la intensidad de colores, olores, árboles y follaje (Desai compara el paisaje mexicano con el del Himalaya cercano a su infancia en Punjab).
Desai afirma explícitamente: “Las conexiones entre India y México se suelen ver de forma superficial, pero son mucho más profundas y fascinantes que la coincidencia de la comida picante”. Señala que artistas como Octavio Paz (en su poesía) y Graciela Iturbide (en su fotografía) ya habían captado estas afinidades.
La novela y otros temas
La soledad de Sonia y Sunny aborda, en superficie, las complejidades del amor, pero en profundidad retrata el mundo globalizado, la migración, la cultura y el colonialismo como fuerzas que pueden ser tanto bendición como condena a la soledad. La autora compara la soledad con el océano Pacífico: caprichosa, elemental y cambiante.También reflexiona sobre el realismo mágico (término que critica como etiqueta occidental aplicada sobre todo a países del Sur Global), sus influencias literarias latinoamericanas (Juan Rulfo y Gabriel García Márquez), la experiencia de la migración y el colonialismo interiorizado en las élites.

