Fernando Cerimedo es un consultor político, publicista y estratega digital argentino, nacido en 1981. Se especializó en campañas de comunicación en redes sociales y se convirtió en una figura relevante dentro de los círculos de la derecha latinoamericana.Es fundador del portal La Derecha Diario y CEO de la agencia Numen Publicidad, desde la cual ha participado en distintas campañas electorales de la región.
Vínculo con Javier Milei
Cerimedo ganó notoriedad pública durante la campaña presidencial de Javier Milei en 2023. Fue uno de los responsables de la estrategia digital de La Libertad Avanza y llegó a admitir que manejaba un amplio despliegue de cuentas y trolls en redes sociales. Durante un tramo de la campaña también participó en tareas de fiscalización de votos. Tras la llegada de Milei al poder, su relación con el presidente se enfrió y fuentes del Gobierno argentino afirmaron que desde hace tiempo se encontraba distanciado del entorno oficial.
Trayectoria regional
Antes de su paso por la campaña de Milei, Cerimedo trabajó en la estrategia comunicacional de Jair Bolsonaro en Brasil. También fue investigado por la Policía Federal brasileña en el marco de las pesquisas por el intento de golpe de Estado de 2023, aunque no terminó procesado.Posteriormente se vinculó a la campaña del actual presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, de quien se desempeñó como asesor personal o externo. Además, participó en procesos electorales en otros países de la región, como Honduras.
La detención en Bolivia
El 18 de agosto de 2026, Cerimedo fue detenido en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, cuando se disponía a viajar a Buenos Aires. La Policía boliviana lo investiga por su presunta vinculación con el ataque a tiros sufrido por la abogada y activista Nadia Beller, con quien había mantenido una relación sentimental.Las autoridades bolivianas indicaron que ambos habían tenido un conflicto personal en los días previos al atentado. Cerimedo permanece detenido a la espera de las investigaciones.
Figura controvertida
A lo largo de su carrera, Cerimedo se ha convertido en un operador político polémico, elogiado por sectores de la derecha por su manejo de redes y criticado por sus adversarios, que lo acusan de difundir desinformación y de practicar campañas agresivas. Su detención en Bolivia lo colocó nuevamente en el centro de la atención regional.

