España registra más de 1.600 muertes atribuibles al calor extremo desde el inicio oficial del verano el 21 de junio, según datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.La ola de calor persistente, con temperaturas que han superado los 40°C en numerosas regiones, ha provocado un incremento significativo en la mortalidad, especialmente entre personas mayores y con patologías previas.
Distribución por comunidades
Las comunidades más afectadas son Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid, donde se concentran la mayoría de los fallecimientos. Las altas temperaturas nocturnas, que impiden la recuperación del organismo, han sido uno de los factores más determinantes.
Llamados de las autoridades
Las autoridades sanitarias han reiterado las recomendaciones para evitar golpes de calor: hidratación constante, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a personas vulnerables.Expertos advierten que, con el cambio climático, este tipo de episodios serán cada vez más frecuentes e intensos en la península ibérica.

