Orlando Gill, arquero paraguayo de 26 años y 1,98 m de estatura, se convirtió en el héroe de su selección al detener dos penaltis en la tanda que le dio la victoria a Paraguay sobre Alemania (1-1, 4-3 en penaltis) y el pase a octavos de final del Mundial 2026.Hasta hace pocos meses, Gill era prácticamente desconocido. En 2022, cuando su esposa Melissa Ávalos quedó embarazada, vendió su uniforme del club y otros objetos para cubrir gastos médicos, ya que su hijo Lautaro nació prematuro y con complicaciones graves.
Su ascenso
En 2025, Gill se consolidó como titular en San Lorenzo de Almagro y llamó la atención del seleccionador Gustavo Alfaro. Debutó con la selección mayor en septiembre de 2025 y se ganó el puesto de portero titular para el Mundial.En el torneo, ha recibido solo un gol en tres partidos (incluyendo prórroga) y ha sido clave en la clasificación.
Emoción tras el partido
Tras la victoria, Gill dedicó el premio al Mejor Jugador del Partido (otorgado por la FIFA) a su sobrino Alexander, quien se encuentra hospitalizado en Paraguay.“Esta clasificación es para un sobrino mío que la está pasando muy mal, internado. Esperemos que se mejore pronto. Yo prometí que si salía figura, esta clasificación iba ser para él”, declaró.

