El presidente chino, Xi Jinping, llegó este lunes a Pyongyang para reunirse con el líder norcoreano Kim Jong-un. Se trata de su primer viaje a Corea del Norte en casi siete años. La visita se produce poco después de que Xi recibiera en Pekín al presidente estadounidense Donald Trump y al ruso Vladimir Putin.China es el principal socio económico y político de Corea del Norte, un país aislado por sanciones internacionales debido a su programa nuclear y denuncias de violaciones de derechos humanos. Ambos países comparten una frontera de 1.400 km y un tratado de defensa mutua (el único que Pekín mantiene con otro Estado).
Origen histórico: “forjada en sangre”
Pekín y Pyongyang suelen describir su relación como una amistad “forjada en sangre”, en referencia a la Guerra de Corea (1950-1953), cuando China intervino en apoyo del Norte. Sin embargo, en los últimos años esta relación ha oscilado entre la cercanía y la desconfianza.
Tensiones actuales
- Acercamiento de Corea del Norte a Rusia: Kim Jong-un ha fortalecido sus lazos con Moscú, enviando tropas y municiones para la guerra en Ucrania a cambio de apoyo económico y tecnológico. China observa este acercamiento con preocupación, ya que reduce su influencia sobre Pyongyang.
- Programa nuclear: Pekín no apoya abiertamente el arsenal nuclear norcoreano (porque refuerza la presencia militar estadounidense en la región), pero tampoco quiere presionar demasiado a Kim para no empujarlo aún más hacia Moscú.
- Dependencia económica: China es el principal socio comercial de Corea del Norte. Las exportaciones chinas alcanzaron los US$2.300 millones el año pasado, el nivel más alto en seis años.
Pragmatismo mutuo
Para Xi Jinping, Corea del Norte es un vecino indispensable: actúa como amortiguador frente a Estados Unidos y sus aliados, pero también como una fuente constante de inestabilidad. Para Kim, China sigue siendo un socio vital, aunque busca diversificar sus alianzas para no depender exclusivamente de Pekín.Ambos líderes mantienen una relación pragmática: se necesitan más de lo que les gustaría admitir. La visita de Xi busca reafirmar la influencia china en un momento de creciente convergencia entre Pyongyang y Moscú.

