A pesar de los ataques iraníes y la amenaza de minado, 99 buques han cruzado el estrecho de Ormuz desde principios de marzo de 2026, según datos analizados por BBC Verify y Kpler. El tráfico diario cayó un 95% (de ≈138 barcos/día antes de la guerra a solo 5–6 ahora). El estrecho sigue siendo vital (20% del petróleo mundial), pero los cruces son muy reducidos y selectivos.
Quiénes están pasando
- ≈1/3 con vínculos directos o indirectos con Irán (33–35 barcos):
- 14 bajo bandera iraní.
- Otros sujetos a sanciones por presunto comercio petrolero con Teherán.
- 9 buques pertenecientes a empresas con direcciones vinculadas a China.
- 6 buques con destino India.
- Otros: Algunos sin vínculos directos con Irán, pero que atracaron en puertos iraníes (incluidos buques griegos).
Rutas y tácticas para cruzar
- Muchos buques toman rutas alternativas: navegan cerca de la costa iraní en lugar del canal central (ruta habitual).
- Ejemplo: Petrolero paquistaní (15 marzo) navegó pegado a la costa iraní.
- Posibles acuerdos: Algunos barcos parecen recibir “instrucciones de Irán” para usar rutas seguras (Bradley Martin, RAND Corporation).
- Apagado de AIS (Sistema de Identificación Automática): La mayoría desactiva el rastreo al entrar en el golfo de Omán → desaparecen de mapas y reaparecen horas/días después.
- Dificulta seguimiento (Kpler valida manualmente con imágenes satelitales).
Amenazas que enfrentan
- 4 tipos principales (según expertos):
- Drones.
- Misiles.
- Lanchas rápidas de ataque.
- Minas (potencial).
- Ejemplos verificados (BBC Verify): 20 ataques a buques mercantes desde el inicio del conflicto (no todos en Ormuz).
- 11 marzo: Mayuree Naree (bandera tailandesa) incendiado; 3 tripulantes desaparecidos (atrapados en sala de máquinas).
- Star Gwyneth (griego) y MT Safesea Vishnu (estadounidense) también atacados.
- Geografía: Estrecho angosto y poco profundo; costa iraní montañosa → ataques desde altura con poco tiempo de reacción.
Conclusión
Solo un puñado de barcos (≈5–6 diarios) logra cruzar Ormuz, principalmente aquellos con vínculos iraníes, chinos o indios, o que siguen rutas costeras bajo aparente “permiso” de Teherán. La mayoría apaga el AIS para evitar detección. Los riesgos son altos (drones, misiles, lanchas, minas), pero el tráfico no se ha detenido del todo. Irán parece controlar selectivamente el paso, permitiendo algunos cruces mientras amenaza a otros. El estrecho sigue siendo un cuello de botella vital, pero ahora bajo dominio efectivo iraní. La guerra ha convertido una ruta comercial clave en zona de alto riesgo.

