México es uno de los países donde se trabaja más horas al año en el mundo: la jornada legal máxima es de 48 horas semanales (8 horas diarias × 6 días), y un porcentaje significativo de trabajadores excede ese límite o labora en la informalidad sin derechos claros. Aunque el Congreso discute una reforma impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum para bajar gradualmente a 40 horas semanales (de 2027 a 2030), críticos advierten que la redacción actual no garantiza dos días de descanso obligatorios ni protege suficientemente los pagos por horas extra. El resultado: la semana de 40 horas podría repartirse en 6 días, manteniendo la realidad de “lunes a sábado” para muchos. La reforma busca mejorar productividad y bienestar, pero enfrenta resistencia de patrones y dudas sobre su aplicación real.
¿Por qué los mexicanos trabajan tantas horas?
- Marco legal histórico (Constitución de 1917)
- Tras la Revolución Mexicana, se establecieron 8 horas diarias y descanso dominical, pero se permitió distribuir las 48 horas en 6 días.
- No se adoptó el estándar global de 40 horas semanales (5 días) que muchos países implementaron en el siglo XX.
- Alta informalidad laboral
- Más del 50–55% de la fuerza laboral está en la economía informal (sin contrato, sin derechos ni límites de jornada).
- Muchos trabajan 50–60 horas o más por necesidad económica (salarios bajos, falta de prestaciones).
- Bajos salarios y necesidad de ingresos
- Salario mínimo y medio insuficientes para cubrir costo de vida (vivienda, alimentos, transporte).
- Horas extra, dobles turnos o trabajo los sábados son comunes para complementar ingresos.
- Cultura laboral y presión patronal
- En sectores como manufactura (maquiladoras), comercio y servicios, los empleadores exigen disponibilidad extendida.
- Falta de fiscalización efectiva: muchas empresas incumplen límites sin sanción.
- Productividad baja pese a más horas
- México está entre los últimos de la OCDE en productividad por hora trabajada.
- Trabajar más no equivale a producir más: cansancio, errores y menor innovación reducen eficiencia.
La reforma propuesta (40 horas semanales)
- Impulsada por el gobierno Sheinbaum: reducción gradual (2 horas menos por año, hasta 40 horas en 2030).
- Objetivo declarado: más tiempo libre → mayor productividad y bienestar.
- Críticas principales (sindicatos y activistas como Frente Nacional por las 40 Horas):
- No especifica dos días de descanso obligatorio → los 40 horas podrían repartirse en 6 días (ej. 6–7 horas diarias).
- Modifica horas extra: elimina pago triple después de la décima hora diaria (antes era 200% hasta 9 horas, 300% después).
- Riesgo de precarización: sin registro estricto de horas, patrones pueden exigir más sin compensación.
Experiencia internacional (OCDE y reformas en América Latina)
- Países que bajaron a 40 horas (ej. Chile, Colombia) lo hicieron gradualmente, con seguimiento estricto, inversión en capacitación y digitalización.
- Stefano Scarpetta (OCDE): “Trabajar más horas no aumenta productividad; más allá de cierto punto, genera cansancio, errores y menor innovación. Reducir horas funciona mejor con mejoras organizativas y tecnológicas”.
- Riesgos sin medidas complementarias: empresas pueden bajar salarios reales o aumentar informalidad.

