António José Seguro, exsecretario general del Partido Socialista (PS) y figura moderada de centroizquierda, arrasó en las elecciones presidenciales portuguesas del 8 de febrero de 2026 con un histórico 66,8% de los votos, el mayor número absoluto de sufragios en la historia de unas presidenciales en Portugal. Derrotó ampliamente al ultraderechista André Ventura (Chega), que obtuvo 33,18%. Hace meses, Seguro apenas alcanzaba el 6% en las encuestas; su victoria se explica por la movilización masiva del voto moderado y conservador contra el ascenso de la extrema derecha, con apoyos cruzados de exministros del PSD, CDS-PP y hasta Cavaco Silva (expresidente conservador). Seguro se convierte en presidente en un sistema semipresidencial donde ejercerá un papel clave como moderador, con poder de veto y posible disolución del Parlamento.
Resultados y contexto electoral
- Seguro: 66,8% (récord histórico de votos absolutos).
- Ventura (Chega): 33,18% (mejor resultado histórico de la ultraderecha en presidenciales).
- Participación alta: movilización anti-ultraderecha clave.
- Apoyo cruzado: Carta abierta de “no socialistas” (incluidos exministros conservadores) respaldó a Seguro como “defensor de la democracia y la moderación”.
- Alcaldes de Lisboa (Carlos Moedas, PSD) y Oporto (Pedro Duarte, PSD) y Paulo Portas (exlíder CDS-PP) expresaron apoyo personal.
- Luís Montenegro (primer ministro, PSD): no declaró apoyo oficial del partido, pero evitó confrontar directamente a Seguro.
Perfil de António José Seguro
- 63 años, nacido en Penamacor (cerca de la frontera con España).
- Profesor de Teoría del Estado y Pensamiento Político en la Universidad Autónoma de Lisboa.
- Licenciado en Relaciones Internacionales.
- Trayectoria:
- Secretario general de Juventudes Socialistas (1990-1994).
- Diputado, secretario de Estado adjunto y ministro adjunto con António Guterres (1995-2002).
- Eurodiputado.
- Secretario general del PS (2011-2014).
- Imagen: Centrista, moderado, dialogante. Prioridad anunciada: sanidad pública (principal preocupación ciudadana).
- Rol presidencial: Moderador en un sistema semipresidencial. Puede vetar leyes, nombrar primer ministro y, en casos extremos, disolver Parlamento (“bomba atómica”).
El ascenso de Chega y la ultraderecha
- Chega (fundado 2019 por André Ventura, excomentarista deportivo): pasó de 1,3% (2019) a 22,8% en legislativas 2025 → segunda fuerza parlamentaria (60 escaños).
- Discurso: Antiinmigración (“Los portugueses primero”), anticorrupción, mano dura en seguridad, rechazo a “élites” tradicionales.
- Campaña presidencial: Carteles como “Esto no es Bangladesh” (contra inmigración asiática).
- Ventura reconoció derrota: “Ganó. Le deseo un excelente mandato”. Pero insistió: “Chega es la principal fuerza de la derecha”.
- Pedro Pinto (líder parlamentario Chega): “Somos el gran vencedor frente a la derecha tradicional”.
Análisis del resultado
- Marco Lisi (Universidad Nova de Lisboa): Crecimiento ultrarrápido de Chega (similar a otros países post-2008, pero más acelerado en Portugal).
- António Costa Pinto (Universidad Lusófona): 33% de Ventura demuestra consolidación de la derecha radical.
- Marina Costa Lobo (Universidad de Lisboa): Apoyo conservador a Seguro busca “cordón sanitario” contra ultraderecha, pero arriesga reforzar narrativa de Ventura (“todo el sistema contra nosotros”).
- Susana Peralta (Nova SBE): Descontento por desigualdad (gentrificación, vivienda cara) pese a buen crecimiento económico (3,8% anual promedio últimos 5 años).
Conclusión
La victoria aplastante de António José Seguro representa un “freno de emergencia” de las fuerzas moderadas y conservadoras contra el avance meteórico de la ultraderecha de Chega. Portugal optó por un presidente centrista y dialogante en un momento de polarización. Seguro ejercerá como moderador clave para la estabilidad del gobierno minoritario de Luís Montenegro (PSD), con poder de veto y posible disolución parlamentaria. El 33% de Ventura confirma que la extrema derecha ya es estructural en Portugal; su agenda (antiinmigración, seguridad, antipolítica tradicional) ganará peso. El resultado envía un mensaje a Europa: cuando la ultraderecha amenaza con ganar, el voto moderado se une para bloquearla —aunque a costa de tensiones internas en los partidos tradicionales.

