El robo del 19 de octubre de 2025 en la Galería de Apolo del Louvre dejó una de las piezas más icónicas dañada: la corona de la emperatriz Eugenia (esposa de Napoleón III), que los ladrones dejaron caer al huir. El museo publicó el 2 de febrero de 2026 las primeras fotos oficiales del objeto tras el asalto, mostrando una pieza “gravemente deformada” pero “casi intacta”. A pesar del aplastamiento, conserva sus 56 esmeraldas y 1.344 de sus 1.354 diamantes; solo falta una de las ocho águilas doradas. El Louvre asegura que puede restaurarse completamente sin reconstrucción, y un comité de expertos supervisará el proceso.Aquí las imágenes publicadas por el Louvre de la corona dañada (comparadas con su estado original en 2025):
- Corona aplastada: el terciopelo rojo está torcido, las águilas doradas dobladas hacia dentro y la estructura de oro visiblemente deformada por la caída.
- Detalle de las joyas: las esmeraldas y la mayoría de diamantes siguen en su lugar, aunque algunos están sueltos o desplazados.
- Comparativa: foto de la corona intacta en 2025 (estructura perfecta, águilas erguidas) vs. estado actual (aplastada y torcida).
Cómo ocurrió el daño
Los ladrones accedieron por un balcón junto al Sena, cortaron una ventana con herramientas eléctricas y entraron en menos de 7 minutos.
- Amenazaron a guardias, evacuaron la zona y rompieron dos vitrinas.
- Tomaron siete piezas (diademas, collares, pendientes, broches) valoradas en US$104 millones.
- Al huir, dejaron caer la corona de Eugenia por un agujero estrecho que habían perforado en la vitrina.
- Intentaron quemar su vehículo de escape, pero un empleado lo impidió.
- Daños: Estructura de oro deformada, una águila perdida, 10 diamantes faltantes.
- Conservación: 56 esmeraldas intactas, 1.344 diamantes (de 1.354).
- Restauración: El Louvre asegura que volverá a su estado original sin reconstrucción. Un comité encabezado por Laurence des Cars (presidenta del museo) supervisará el trabajo de expertos acreditados.
- Arrestos: Cuatro sospechosos varones detenidos; el cerebro del robo sigue prófugo.
Contexto del robo
Fue un golpe profesional y rápido: los ladrones sabían exactamente qué vitrinas atacar (joyas del siglo XIX de María Luisa, Hortensia de Holanda, María Amelia y Eugenia). Prefirieron objetos convertibles en dinero (diamantes, oro) sobre pinturas famosas como la Mona Lisa, imposibles de vender. La corona, de 1853, es una de las joyas reales francesas que sobrevivieron a la Revolución de 1789 y la venta posterior.

