El brutal choque de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba, Andalucía) el 18 de enero de 2026, con 45 muertos y más de 100 heridos, es el peor accidente ferroviario en España desde 2013 (Alvia en Santiago de Compostela, 81 fallecidos). Solo dos días después, otro descarrilamiento en Cataluña causó la muerte del conductor en prácticas. Estos incidentes han puesto en duda la seguridad de una red que España presume como modelo mundial: la segunda más extensa de alta velocidad tras China, con inversiones millonarias desde 1992. Aunque las investigaciones están en fase preliminar, ya emergen críticas sobre mantenimiento insuficiente, aumento del tráfico por liberalización y desequilibrio en inversiones.
¿Qué se sabe del accidente de Adamuz?
- Hechos: Un tren Iryo (Málaga-Madrid, ~300 pasajeros) y un AVE Renfe (sentido contrario, 184 pasajeros) colisionaron frontalmente en el tramo Córdoba-Madrid. Los tres últimos vagones del Iryo descarrilaron justo cuando pasaba el AVE por la vía contigua.
- Informe preliminar de la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios): Sugiere grietas previas en la vía como posible causa principal. El ministro Óscar Puente habló de “un problema que nunca antes habíamos visto en nuestra red”.
- Víctimas: 45 muertos (cifra provisional), más de 100 heridos. Homenaje nacional previsto para el 31 de enero.
El segundo accidente en Cataluña
Dos días después (20 de enero), un tren de cercanías chocó contra una pared derrumbada sobre la vía. Murió el conductor en prácticas. Las causas preliminares apuntan a fallo estructural o mantenimiento deficiente en infraestructura convencional.
¿Por qué se cuestiona ahora la red española?
España ha invertido fuertemente en alta velocidad desde 1992 (red radial desde Madrid), logrando precios bajos (Madrid-Barcelona por US$22 en oferta) y récord de pasajeros (40 millones en 2024, +77% desde liberalización). Pero los sindicatos y expertos señalan problemas acumulados:
- Falta de mantenimiento: Semaf (sindicato de maquinistas, 90% del sector) denuncia deterioro paulatino por “falta de inversión en vías y vehículos”. Más baches, vibraciones y necesidad de reducir velocidad en tramos.
- Liberalización y saturación: Desde 2021 circulan Renfe (AVE/AVLO), Iryo (Trenitalia) y Ouigo (SNCF). Tráfico +42% (2019-2024), hasta un tren cada 4 minutos en algunos corredores. Mayor desgaste de vías.
- Desequilibrio presupuestario: En 2024, solo 15,8% de inversión ferroviaria fue para mantenimiento (mínimo desde 2016; antes 19-20%). Red de alta velocidad (4.000 km) absorbe más recursos que la convencional (12.000 km).
- Crecimiento rápido vs. seguridad: Más pasajeros y competencia han bajado precios, pero aumentado presión sobre infraestructura sin mantenimiento proporcional.
Respuesta del Gobierno y expertos
- Ministro Óscar Puente: “Tenemos un sistema extremadamente seguro, uno de los más seguros de Europa. Invertimos 700 millones en la línea Madrid-Andalucía”. Promete aprender de los accidentes.
- Expertos (Javier Jiménez, ingeniero; Carlos Lérida, economista del transporte): La red es segura y los protocolos se cumplen, pero el aumento de circulación exige más mantenimiento. “Más trenes = más probabilidad de incidentes, aunque sea solo estadística”.
- Semaf: Convocó huelga nacional del 9 al 11 de febrero por “empeoramiento constante” de la red.

