La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró este 13 de enero de 2026 que cada dólar proveniente de la industria petrolera y gasífera se destinará exclusivamente a atender las necesidades sanitarias del pueblo venezolano. En una alocución desde el Palacio de Miraflores, propuso una alianza con el sector privado de salud para reducir la deuda quirúrgica, en medio de las tensiones con Estados Unidos, que mantiene el control de las ventas de crudo venezolano tras la operación militar que capturó a Nicolás Maduro.
Plan especial para la salud y alianza público-privada
Rodríguez detalló que trabaja en un “plan especial por la salud y la vida” para 2026, priorizando la equipación de al menos 75 centros de salud con fondos petroleros. Solicitó a su equipo negociar con clínicas privadas, que cuentan con “capacidad ociosa”, para atender la acumulada deuda quirúrgica y unir esfuerzos entre el sector público y privado.
Contexto de control estadounidense sobre el petróleo venezolano
El anuncio llega en un momento crítico: tras la agresión militar del 3 de enero, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores (actualmente detenidos en Nueva York por cargos de narcoterrorismo), el presidente Donald Trump ha afirmado que EE.UU. controlará “indefinidamente” las ventas de crudo venezolano, con ingresos depositados en cuentas administradas por Washington. Trump ha prometido que empresas petroleras estadounidenses invertirán miles de millones para reparar la infraestructura.PDVSA mantiene negociaciones con la Casa Blanca para ventas en el marco de “legalidad y beneficio mutuo”, mientras Rodríguez enfatiza que Venezuela está abierta a relaciones energéticas equilibradas.
Maduro en detención y reacciones internacionales
Maduro se declaró inocente en su primera audiencia en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Caracas califica la acción como una “agresión militar” para apoderarse de recursos estratégicos, mientras Rusia y otros países exigen su liberación inmediata.La declaración de Rodríguez busca proyectar prioridad en el bienestar social pese al control externo sobre el principal ingreso del país, en un escenario de incertidumbre política y económica tras los eventos de enero de 2026.

